La comunidad lasallista conmemoró el 58 aniversario de la Universidad La Salle Bajío a través del Día de la Comunidad.

Para la ocasión se reunieron más de 1 mil 500 personas este sábado 26 de septiembre, en el Campus Campestre, punto de encuentro para generaciones que compartieron una historia, los valores y la a identidad lasallista.

La jornada comenzó con la celebración eucarística “Caminos de Encuentro”, oficiada por Monseñor Ramón Orozco, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de León.

El nombre de la celebración pareció resumir el espíritu de la jornada: caminos distintos que volvieron a cruzarse en casa. En ese sentido, el Hno. Felipe Ocádiz Luna, Vicerrector de Bienestar Universitario, dio la bienvenida a la asistencia y animó a disfrutar de esta oportunidad de encuentro y reencuentro; pero, a no olvidar que “La Salle siempre será su casa”, por lo que llamó a que “permanezcamos unidos”, tal como lo reza el lema universitario: Indivisa Manent.

Esta ocasión reunió a quienes regresaron al campus después de algunos años y quienes apenas comienzan a escribir su propia historia universitaria.

Dentro de los atractivos se instaló un bazar de emprendedores y emprendedoras lasallistas, en donde, además de productos, se compartieron consejos e historias de éxito.

Luego en las canchas el balón volvió a rodar en los partidos de egresados de los equipos representativos de básquetbol, voleibol y fútbol. Asimismo, las eliminatorias CONADEIP Femenil y Varonil añadieron emoción a la jornada.

También hubo música, sabores y sorpresas que se vivieron con mucha emoción en la explanada de Mi Museo Universitario La Salle (MiM), donde se impartieron talleres de ciencia, hidroponía, papiroflexia, pulseras, decoración de macetas y nieves artesanales; mismos que compartieron espacio con la Ruleta Felina, juegos infantiles, los Feli Aros, la Lotería Lasallista, una cabina de fotos y otras actividades.

El arte también salió al encuentro de la Comunidad con las visitas a “Tránsitos. Una Tierra que desborda”, en las salas Flexi y Santander del MiM, que abrieron las puertas a la contemplación. Aunado a ello, hubo espacios para los lasallistas más pequeños con la Granjita de la Facultad de Veterinaria, donde estudiantes explicaron de forma lúdica, la importancia del cuidado y respeto por los animales.

Los grupos de talleres culturales estuvieron presentes con números itinerantes de danza árabe, flamenco, capoeira, tahitiano, ritmos latinos y teatro, como pequeñas postales que evocaron la alegría de la vida universitaria.

Y como toda celebración de Comunidad necesita un espacio para compartir la mesa, la Facultad de Turismo y Gastronomía recibió a las familias con el taller “Asado en Familia” y actividades como la decoración de cupcakes que completaron un recorrido lleno de aromas, colores y conversaciones. Además, se compartieron snacks preparados por los estudiantes de esta facultad; elaboraron delicias como tostadas de cochinita, elotes, tacos y aguas frescas.

Para cerrar con broche de oro, la Sonora Imperial llevó su ritmo a la jornada con un concierto que puso a la Comunidad a disfrutar de una tarde festiva. Cerca de la Granjita CADELS, la exposición de mascotas exóticas despertó la curiosidad de grandes y pequeños.

Finamente el Día de la Comunidad fue una celebración de identidad, para quienes festejar 58 años también fue celebrar la dicha de pertenecer y de construir, el orgullo lasallista.